~No quiero dormir.
Él temía no volver a despertar, temía caer rendido y perderse en la entrada de un mundo del cual seguramente no saldría jamás, no quería dormir porque si lo hacia, ella se iría de su lado, no la volvería a ver, no la tocaría de nuevo al aparecer el primer rayo de luz tras las montañas, no sentiría su piel rozándolo entre las sabanas, el olor de su pelo a la medianoche del día siguiente, sus movimientos temblorosos de pesadilla…
~No quiero dormir.
Se decía a si mismo una y otra vez, la observaba desde el sillón, frágil en la cama, iluminada por la luz de la luna llena, no se movía, no se inmutaba, no parpadeaba.
El no quería dormir y de pronto se despertó... pero ella ya no estaba.
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