martes, 28 de octubre de 2008

Una prueba en el firmamento.


El cielo palpita lentamente en la oscuridad del amanecer, el planeta se agranda y se comprime una y otra vez, es el respiro que emites segundo a segundo, aspirando todo el aire de tu derredor, inhalando cada partícula de mis pensamientos, subsionando cada minucia de dolor que se te escapa por los ojos y que ocasionalmente ya no puedes contener; para ser franco, honesto y sincero, ya no se si de vez en cuando sea por mi, ya no se si en realidad te entregaste por completo y yo me resigne del todo a perderte, ya no se si quieras estar conmigo en algún momento o si soy yo el que no quiere dejar de pensar en recuperarte, claro, inútilmente, por que ambos sabemos que ni tu, ni mucho menos yo, ninguno de los dos hará nada, tu porque hiciste lo que cualquiera hubiese hecho, perseguir tus sueños cuando viste que al bajarte de la nube hueca en la que estabas montada conmigo, un alubión de neblina inmenso te envolvió en el aire y te arrullo hasta hacerte despertar, te beso en la frente cuando abriste los ojos y te hizo divisar el horizonte cortado por el mar azul de un mundo mortal al que ya no se si pertenezco.

Condenada y maldita condición humana, es la que nos limita a ser como somos, es la que nos mantiene mutuamente separados, es reciproco y lo acepto, es estupido y lo entiendo, se nos murió el amor, un francotirador invisible y mejor llamémoslo inexistente nos disparo al centro, nos hirió en la corteza, impacto nuestro núcleo, esa esfera dorada que no construimos, que no quise construir contigo y que por ley no aceptaras construir. Me moriría por hacerte mil propuestas indecentes al oído, me moriría por pedirte que me dieras una oportunidad y aunque no creo en eso que tu llamarías “justicia” ya que la justicia en este mundo no existe, se que no seria justo pedirte cualquier cosa, por mas insignificante que fuese.

Lanzo mis cartas al aire, lanzo mis letras al sol por que se que tarde que temprano serán leídas por tus ojos de águila, serán tocadas por tu piel de ángel aspirante a dios, aprendiz de humano, maestra del amor, no quise ser tu alumno pero en el cielo quedara grabada por siempre la prueba de que al menos si estuve en tu corazón.

No hay comentarios: